Una
buena idea muy original.
Son
detalles, que siempre nos han fascinado.
Y es
que la Navidad está a la vuelta de la esquina.
Nos encantan la nieve y todo lo que simboliza: la
Navidad, la pureza, el frío… ¿cómo no íbamos a unirlos todos en un tarro de
nieve? Si quieres descubrir cómo lo hacemos y aprender cómo hacer tarros de
nieve para regalar, quédate con nosotros y sigue leyendo.
Cómo hacer tarros de nieve para regalar
Aunque suene raro, lo que menos tiene
esta manualidad, es nieve. No consiste en encerrarla en un tarro y esperar
a que se conserve intacta durante todo el año, porque podríamos llevarnos una
pequeña decepción. La simularemos, para que la nieve, sea lo más realista posible.
- Tarros de cristal, con tapa que se ajuste bien y se cierre sin problemas. Puedes contar con frascos de estilo vintage que se llevan mucho y quedan geniales para tarros de nieve. Puede utilizar tarros antiguos, para poder reciclarlos.
- · Agua destilada, ya que con el agua normal, se acumulan bacterias y podría llenarse de moho, con el tiempo.
- · Nieve artificial. Puedes encontrar desde trocitos de cartulina, trocitos de papel, de plástico, pero siempre nos gustará más las bolitas de tecnopor. No todas son grandes. Podemos conseguir unas más finas en tiendas de decoración, manualidades, bazares…
- · Pistola de silicona. Es cierto que hay pegamentos muy buenos, pero con la pistola de silicona caliente, te quedas más seguro.
- Objeto central y decorativo: regalos de Navidad, muñeco de nieve, árbol de Navidad, trineo, flor de nieve…

on Cómo hacer tarros de nieve para regalar – Pegado silicona
Comenzaremos
lavando el tarro a la perfección, para esterilizarlo.
Ahora,
tomamos el objeto decorativo y lo pegamos a la cara interior de la tapa del
tarro que hemos elegido. Echaremos un par de gotas de silicona en el fondo y
colocamos la decoración.
Dejamos
que se seque antes de volver a tocarlo y comprobar que está bien fijado.
Sólo
tenemos que añadir las bolitas de tecnopor o lo que hayamos decidido
utilizar.
Lo
dejamos en el fondo y dependiendo de la cantidad de “nieve” que queramos,
añadimos más o menos cucharadas en el interior.

Es muy posible que el color no termine de
impresionarte del todo y quieras hacer algo para darle algo de color. Puedes
optar por un par de cosas.

Pintar
con spray, algunas bolitas para que haga contraste
Añadir
purpurina de colores suaves, como el celeste o el plateado, para que brille la
nieve.
Rellenamos:
Es
hora de rellenarlo con agua destilada. En este punto, no te cortes a la
hora de rellenarlo de agua destilada. Porque tiene que estar repleto de agua,
para conseguir que el efecto de nieve volando por el aire, se dé por todo el
tarro.

Coge
un plato y colócalo bajo el tarro, llénalo hasta arriba, hasta que rebose, con
cuidado de que las bolitas no se escapen. Entonces, coloca la tapa con el
muñeco decorativo, en su sitio correspondiente, para cerrar el tarro y atrapar
el agua con la nieve.
–
Agitar
¡Ya
tenemos nuestro tarro de nieve! ¿Cómo lo sabemos? Dale la vuelta al tarro,
sécalo de los restos de agua destilada que se haya derramado y luego agítalo.
Verás cómo la nieve artificial, comienza a dar vueltas alrededor del muñeco que
has elegido, dándole magia y mucho encanto.
Estamos seguros que a más de
uno, le encantará cómo brilla y cómo la nieve cobra vida propia dentro de
un tarro.
Podrán colocarlo donde quieran y
guardar, para siempre, un poco de nieve en sus hogares.
De esta manera, Navidad, será,
todo el año.
Si quieres verlo hacer paso a
paso, no dejes de echarle un ojo a este vídeo.

